Manu Chao en Chile: acústico, político e incendiario

Manu Chao dio el puntapié a su gira acústica ayer 23 de diciembre en el Teatro Coliseo, dando fin a la espera de cientos de seguidores que obligaron al artista franco-español a inaugurar una tercera fecha en Santiago. Arder fue parte de la jornada inaugural, en una cobertura que se desenvolvió entre los humos que salían del escenario y los que el público devolvió durante todo el espectáculo.

Con guitarra en mano y una energía envidiable, el cantante de 64 años protagonizó su setlist encadenado por la acústica y su reiterativo clásico “La vida es una tómbola”. Preparó un espectáculo en el que reinterpretó sus clásicos -y otras tantas no tan familiares para el público- ajustándolos al formato que promociona.

El compañero de Chao en este viaje es Rayo A.k.A Big Buda, quien realizó intervenciones en formato Hip-Hop a gran parte de las canciones. Entre esta compañía, las persistentes pausas del cantante para alentar el ruido de los asistentes y los largos interludios musicales, el artista logró estirar cada canción para una inmersión completa en su mensaje.

Temas como “Todo Llegara”, “Si me das a elegir” y “Me Llaman Calle” parecieron durar horas en su reinterpretación, entregando al público la oportunidad de sumergirse completamente en los clásicos. En esa linea, aprovechó de dar unas palabras por Diego Armando Maradona antes de interpretar su famosa “La vida es una tómbola”, momento que presentó una dualidad entre los apasionados fanáticos del futbolista y un par de mujeres que se quedaron a brazos cruzados durante el largo homenaje.

Fiel a su tono, los mensajes políticos no se guardaron. Con un público sumamente diverso, el artista desarrolló una unión que trascendió los sube y baja de Plaza Italia, logrando un fenómeno cada vez más raro en nuestro país.

A Manu Chao le espera un largo recorrido por chile, incluyendo la extensión de su estadía en Santiago por el éxito de ventas.