Olivia Rodrigo – You Seem Pretty Sad For A Girl So In Love: “El amor no cura un corazón que no se conoce a sí mismo”

Desde que se anunció el lanzamiento de You Seem Pretty Sad For A Girl So In Love, este rompió con lo estructuralmente conocido de Olivia Rodrigo. Ya no había solo una palabra en el título, el color predominante no era el morado y tampoco existía un concepto tan ligado a la estética del proyecto. Sin embargo, algo que sí mantuvo de la orgánica de Olivia es su composición y sus líricas, algo que la cantautora ha sabido conservar a lo largo de la madurez de su carrera: escribir canciones que se sientan tan personales que podamos identificarnos con ellas.

Este álbum retrata el proceso completo de tener una relación. La esperanza, el romanticismo y el entusiasmo de conocer a alguien nuevo, alguien que nos hace sentir en las nubes, caminando por los pasillos del Palacio de Versalles. Amar tanto a alguien que las canciones de amor no son capaces de retratar cuánto darías por verlo feliz. Eso es lo que Olivia logra en “drop dead” y “stupid song”. Con ritmos rápidos y emocionantes, nos envuelve en la sensación de volver a creer en el amor.

Las primeras canciones del álbum pueden traducirse como la honeymoon phase. Las primeras etapas de una relación suelen ser las más emocionantes. Darte cuenta de que puedes ser amado y enterrar los malos recuerdos de relaciones pasadas. Hasta que aparecen las primeras inseguridades. En “honeybee”, la emoción se detiene por un momento para dar paso a las inseguridades personales. Es bajar un poco a tierra y pensar qué sería de ti si esa persona algún día desapareciera de tu vida.

La siguiente etapa ocurre en “maggots for brains”, cuando la emoción de una relación comienza a desaparecer y los pensamientos son lo suficientemente fuertes como para afectarte. Mientras intentas aferrarte a la felicidad de un romance, eso ya no alcanza para opacar sentimientos que estaban ahí desde mucho antes. Eso ocurre en la mitad del disco. Olivia nos habla de una narrativa que se esconde detrás de otra. Lo difícil de aprender no es amar a alguien más, sino aprender a amarte a ti mismo. Mientras tanto, mezcla algo que ha pasado años perfeccionando: el pop alegre y el melancólico. Sintetizadores y pianos se cruzan constantemente en una verdadera montaña rusa emocional, tal como un enamoramiento, tal como la vida misma.

En “purple” todo decae. Es ese momento en que te das cuenta de que todo se vuelve monótono, que ya nada es nuevo. Las conversaciones se vuelven aburridas y los lugares que antes te entusiasmaban ahora forman parte de la rutina. Eso lleva al verdadero conflicto del álbum: comprender que la solución a tus problemas no es encontrar una pareja. Es algo interior que solo tú puedes sanar. Por más estable que sea una relación, jamás podrá curar las dudas y conflictos que existen dentro de tu propia cabeza.

Olivia Rodrigo se perfecciona en cada álbum a la hora de retratar aquello que los jóvenes atraviesan en distintas etapas de sus vidas, o incluso aquello que alguna vez nosotros mismos vivimos. Desde el amor inocente y apasionado hasta encontrar el amor sin necesariamente encontrar la estabilidad o la respuesta a quién eres realmente.

Con “what’s wrong with me” llega la aceptación, acompañada de una colaboración muy esperada. Robert Smith aporta una legitimación especial a la idea de que incluso las grandes estrellas del rock pueden sentirse como nosotros. Uno de los mayores poetas del amor dentro de la música popular, constantemente referenciado en canciones románticas, aparece para recordarnos que es normal ser contradictorio y sentirse fuera de lugar incluso dentro de una relación.

Todo culmina en “less”, una de las canciones más tristes y desgarradoras del álbum. Con una interpretación íntima y orgánica, acompañada únicamente por el piano, Olivia vuelve a la esencia con la que inició su carrera.

La canción presenta una idea devastadora: a veces es más fácil abandonar a alguien por amor que luchar por mantener ese amor vivo. El verdadero enemigo termina siendo el miedo y la manera en que este puede dejarte completamente solo.

Lo que sigue es el proceso posterior a la ruptura. Las expectativas de volver a enamorarse en el futuro, la decisión de no aceptar menos de lo que mereces recibir y de no conformarte con lo mínimo.

Finalmente aparece “cigarette smoke”, cuando todos los buenos recuerdos de una relación se oscurecen porque predominan las peleas, las diferencias y las heridas. Es el momento en que realmente puedes seguir adelante porque ya no queda nada por lo que luchar.

Con este álbum, Olivia Rodrigo mantiene su reputación de saber escribir canciones que llegan, impactan e identifican a una generación que vive en constante evolución y cuestionamiento. Más que un disco sobre el amor, You Seem Pretty Sad For A Girl So In Love termina siendo una reflexión sobre la identidad, la inseguridad y la difícil tarea de aprender a convivir con uno mismo.