Misery Is a Butterfly, Blonde Redhead y su regreso a Chile

Durante más de 30 años, Blonde Redhead ha construido una carrera difícil de catalogar. La banda originaria de New York, está formada por Kazu Makino y los gemelos Amedeo y Simone Pace, quienes se conocieron a través del artista John Lurie sin tener tanto en común musicalmente. Eran tres músicos con referencias distintas, Amedeo estaba metido totalmente en el jazz, Simone en la música brasileña, y a Kazu le apasionaba el rock experimental y My Bloody Valentine. Desde entonces, su música ha atravesado distintos matices a lo largo de los años.

La escena neoyorquina de los noventas claramente influyó al inicio formativo de Blonde Redhead. En 1995, su álbum debut (homónimo) fue producido por Steve Shelley, baterista de Sonic Youth. En ese tiempo, las comparaciones entre las dos bandas eran frecuentes, más que nada por las guitarras ruidosas y el propósito de salir del encuadre clásico de una banda de rock, elementos que caracterizan a ambas bandas. 

El ecléctico Misery Is A Butterfly fue publicado el 2004 trás un grave accidente sufrido por Kazu Makino al caer de un caballo. El episodio tuvo un gran impacto en la vocalista y marcó sustancialmente el disco. Durante su proceso de recuperación, Makino comenzó a escribir canciones que posteriormente serían parte del álbum, llevando parte de esa experiencia a su música. 

Puede que por esto mismo la obra se sienta tan íntima, atmosférica  y reflexiva desde un inicio. La fragilidad con la que construyeron este álbum no solo se escucha en las letras, sino que además en los elementos y detalles de cada canción. 

Si lo pensamos, el mismo título del álbum adentra aún más en lo que significa o representa: la miseria es una mariposa. Algo delicado y hermoso también puede esconder tragedia y dolor. Lo anterior se refleja en las canciones, donde los arreglos más sombríos y la particular voz de Kazu Makino se mezclan  creando una dualidad. La belleza y la incomodidad conviven durante todo el disco.

Un claro ejemplo es “Elephant Woman”, canción que abre el álbum y que presenta desde el comienzo una atmósfera melancólica con la letra que habla de la recuperación física y emocional de Makino tras su accidente. Casi al final de la canción canta: “Now inside and outside are matching”. La frase explora el sentimiento de una transformación interna y externa, haciendo referencia a cómo una experiencia que afectó su cuerpo terminó reflejando lo que llevaba en su mundo interior. 

Blonde Redhead sigue siendo una banda difícil de definir con solo una etiqueta. Su existencia está marcada por el movimiento, por la experimentación y los cambios de la vida. Una propuesta que sigue en constante cambio.

Su recorrido llega nuevamente a Chile. Blonde Redhead se presentará el jueves 24 de septiembre en el Festival En Órbita, que se realizará los días 24 y 25 en Basel Venue, donde compartirán jornada con Dry Cleaning y Dinastía Moon. Será su regreso a Santiago después de más de una década y una nueva oportunidad para escuchar en vivo una trayectoria caleidoscópica.