Entrevista con Matías Ávila de Candelabro: “Creemos que la música tiene que tener un contenido más allá de lo introspectivo. La densidad también puede ser una herramienta”

Entrevista por Ignacia Gutierrez
Fotos por Isidora Blanco


Candelabro está en el centro de la conversación dentro de la escena alternativa, tanto en Chile como fuera del país, tras el lanzamiento de su segundo álbum de estudio, “Deseo, carne y voluntad”. Con más de 70 minutos de duración, poesía, introspección y sonidos que van desde el jazz hasta el ska, el grupo plantea como propuesta la crítica social, el cristianismo y los difíciles momentos que se presentan en la vida. 

Tras ser parte de Lollapalooza, tocar en el extranjero, presentarse próximamente en el Fauna Primavera, hoy viven probablemente uno de los momentos más emocionantes de su carrera, un recibimiento enérgico a su trabajo que con solo una semana se repite y repite en reproducciones y difusión. 

Conversamos con Matías Ávila, cantante, compositor y guitarrista de la banda sobre este nuevo lanzamiento, el trabajo detrás del disco y también lo que se viene para el futuro. 

Para comenzar, ¿cómo los tiene el lanzamiento y el recibimiento del público del segundo álbum de Candelabro?

Matías: Bueno, yo creo que contentos es decir poco porque ha sido súper, ha superado todas las expectativas. Yo creo que eso fue. Es difícil describirlo con palabras, porque es como una mezcla. A mí me pasa que todavía estamos como procesando, aún no nos damos cuenta en qué posición estamos. Yo creo que por lo mismo también la tocata del sábado va a servir como para entender un poco el impacto. La otra vez igual pasó que ponte tú para la tocata de Los Niños del Cerro pusieron parte del disco antes y la gente reaccionó a eso y fue brígido, fue muy cuático.

Así que contentos. Muy contento, muy entusiasmado, pero también un poco tratando de cachar qué está pasando, porque no nos pasó esto con el primer disco. Ha sido heavy, como que nos ha hablado mucha gente, gente de afuera, gente de acá adentro, gente contándonos historias muy personales alrededor de las canciones del disco. Entonces nada, como que se abrió un espacio de conversación también muy interesante.

He visto algo ahí por las redes ponte tú que se han abierto conversaciones buenas, algunas con aportes de todo tipo. Entonces igual está interesante, como que el disco abrió varias cosas y siento que eso estuvo bueno porque no pasó desapercibido, que era un miedo que yo tenía en algún momento, como que quizá no pasara nada.

En algún momento pensamos, dijimos así como ¿qué pasa? Si está bueno, pega nomás así como claro, porque igual es un disco denso, o sea, yo igual encuentro que las canciones son, por cierto, que son pop y oreja en muchos casos las melodías son pegajosas y creo que eso también es una gran fortaleza. Pero es un disco complejo, para que vamos a estar con cosas, como que siento que es un disco complejo desde la sonoridad y también desde la letra, así que contentos, entusiasmados

Bueno, y a raíz de lo que mencionaban, la previa, ¿Cómo lo vivieron? No sé si tenían aprehensiones o qué tenían pensado, planeado que iba a ser el álbum.

Es que la frase que ocupamos para este disco en verdad fue confía, como yo le decía al Franco, así de pronto le decía oye, ¿tú confías en mí o no? Y claro, y pasó en cada momento de las decisiones importantes, cachar como al momento de trabajar con tales personas en tal lugar o de tomar decisiones de producción. Por ejemplo, oye, grabemos esto, pucha, Mati, es que en verdad no sé, y claro, era como confía, yo creo que eso se repitió hasta el final, como hasta el último día, porque hubieron otros problemas logísticos que fueron saliendo.

Entre esos también el apoyo de nuestro equipo externo/interno de la banda, que para ser súper concreto está como la Isi Blanco que nos ayudó a hacer el tema de la preescucha. Y también se repitió harto esa frase como tranquilo, va a estar todo bien, confía. Siento que eso marcó mucho el espíritu de la previa al disco, teníamos mucho miedo porque sabíamos que hay una inversión humana muy grande atrás, de mucha plata, de mucho, de mucho tiempo.

Como que fue un disco que se llevó muchas cosas de nosotros, entonces decidimos volcarnos a confiar en eso nomás. Fue heavy igual.

Sobre las inspiraciones, qué sonidos tomaron como inspiración, bandas, álbumes. ¿Qué me pueden decir de eso, acerca de lo que guía el álbum?

Bueno, yo personalmente me gustaría hablar desde el ámbito, desde la composición. Para mí fue muy importante escuchar El futuro se fue de Jorge González. Es un disco en el que Jorge González se aproxima un poco como al desprejuicio de mucha música y se puso a hacer cosas más raras, siento que soltó un poco la figura de adolescente rebelde para transformarse en un adulto reflexivo de lo que él era.

Y me cautivó mucho su forma de hacerlo. Música es como un disco autodestructivo en muchos sentidos. Por cierto que está Congreso, que es como una de las bandas que más impacto ha tenido con nosotros, Santiago del Nuevo Extremo, Fulano. Creo que esas son las influencias que por lo menos en mi caso, estuve escuchando muy activamente para que el disco sonara como suena y hablara de las cosas que habla. Como que se repite mucho el tema de la espiritualidad en esos grupos y en esas canciones. Y también como canciones muy culposas.

Bueno, en el caso Jorge González tiene en ese disco una canción que se llama “Culpa”. Además de eso, me pasó que yo no soy muy bueno para leer, pero me atreví a leer varias cosas, entre ellas a Armando Uribe, que es como uno, yo creo que como el poeta que más me quebró al momento de escribir, como del que más me aferré.

Él tiene un rollo con el catolicismo muy brígido. Pucha, la Elvira Hernández, que la descubrí así súper recientemente, pero que siento que todo el poemario de La bandera de Chile es como algo que nos quemó mucho con el Franco cuando nos recomendó la Isidora Romero. Ella es la culpable en verdad, como de que hayamos conocido a Elvira Hernández.

Me gustaría decirlo igual, porque es importante, porque no fue una búsqueda, fue una búsqueda guiada y ella guió muy bien. Y pucha, tantas otras personas, no sé. A mí me pasó que fui de vacaciones al norte de Chile y ahí también compuse un par de canciones y obviamente que la figura de Gabriela Mistral como que me invadió mucho, sobre todo desde el lado que ella también tiene unos estudios sobre catolicismo y sobre espiritualidad, y ella estuvo muy amistada con los franciscanos, entonces como que hay una historia muy interesante entre los artistas de mediados del siglo pasado y la espiritualidad cristiana y con esta cosa media mística se mezcla. Es interesante.

Es una cosa muy chilena, es una discusión muy chilena, creo yo porque también somos un país que vive con mucha culpa, precisamente. Y la culpa es vestigio de cómo permeó la educación católica en nuestros papás o en nosotros mismos. Entonces creo que por ahí va. Y creo que eso afectó de principio a fin al disco, en verdad, porque ahora que lo escuchamos ya pasado tiempo, siento que es un disco que toca esa fibra, como ese trauma. 

Además de la incorporación de los poetas y de poemas de lleno siendo recitados por ellos hay también harta presencia de la idiosincrasia chilena y de describir lugares como Estación Central. ¿Que los llevó a eso? Y además basado en la crítica social ¿Como creen que Candelabro se posiciona ante eso?

Bueno, yo siento que es algo que queríamos hacer nomás, como que sentíamos que teníamos ganas de hablar de eso. Yo lo hablé mucho con Franco, que está acá al lado mío, y me acuerdo después de las salas de ensayo, yo le decía que encontraba muy irresponsable sacar un disco meramente católico, sobre todo considerando el contexto en el cual está Chile y en el contexto en el cual se encuentra la Iglesia Católica en Chile, que no es fácil tampoco.

Yo como persona creyente, por cierto, aún así puedo verlo como que es así. Y bueno, pasa que también es un disco que está hecho alrededor de una enfermedad, de la enfermedad de mi viejo, de mi papá, que fue tratada en el Metro Ecuador. Entonces ese Metro Ecuador estaba como, no sé, a sus cuatro estaciones de Estación Central. Y me pasó que yo nunca había tenido una experiencia tan cercana con la ciudad, porque toda mi vida había vivido en Peñalolén, en San Luis, que es como una avenida piola, así chica, cerca de Departamental.

Entonces como que el tránsito de vida era otro, el ritmo de vida era otro, las cosas que se veían eran otras. Por cierto que había una zona con sus propias precariedades, con sus propios problemas. Pero claro, hay lugares que están directamente alejados de la mano de Dios, que es una frase muy chilena también. Está dejadito, ¿Cachai?

Y es así y siento que es algo incómodo de hablar y que en el fondo tampoco es como que podamos hacer algo de inmediato para cambiarlo, porque es una cosa que viene de años y de mucha mala gestión de parte de autoridades, de mucho dejo. Creemos que igual la música tiene que tener un contenido más allá de esta cosa medio introspectiva que me parece muy valiosa y de la cosa más pesada y de la cosa más densa. Siento que esa densidad también puede ser una herramienta para describir algo que al final eso fue lo que nosotros hicimos. Fue como una canción que describe un momento que estamos viviendo como sociedad, estamos viviendo eso. Y creo que no es categórico, nica es una canción que te, como que te empuje para otro lado, así como a sentirte culpable ni nada.

Una canción que sirve para abrir una conversación, para abrir preguntas y para encontrar respuestas. Siento que hay un sample muy bueno que yo pedí que quedara muy fuerte, que es el de Rodrigo Delgado, ex alcalde, que bueno, que en su gestión empieza a quedar la cagada. Y cómo él después fue Ministro Interior de Piñera, sobre todo en un contexto en el cual la política tiene un giro, por cierto, hacia ese sector y se han olvidado algunas cosas que yo creo que es importante retomar. Y siento que la música está para eso también.

A mí me encantan las canciones de amor y soy muy fanático de ese estilo de música, pero también creo que hay otros desafíos que de repente vale la pena hablar.


Y en cuanto al show que tienen preparado para el sábado 11 de octubre, que si no me equivoco es el primer show luego del lanzamiento,
¿Cómo se vienen preparando? ¿Cómo se viene? No sé si pueden adelantar algo.

Sí, bueno, hay varias sorpresas en verdad. Una es que tocamos con Nico Carreño, tremendo músico de Rancagua, que va con su banda. Es tremendo, tremendo. 

La otra es que después viene Fernando Becerra, que es un folclorista que yo conocí precisamente en una andanza en el centro, y él estaba tocando guitarra. Me acerqué, le pedí su teléfono y lo invité a tocar y él aceptó. Entonces siento que igual es bacán ocupar el espacio del Aula Magna, que es un espacio grande, acogedor, para mostrar también nuevos rostros. Siento que está bueno compartir con músicos que de pronto pueden estar un poco más lejos. Nosotros nunca habíamos tocado con Nico Carreño y se presentó la oportunidad, entonces bacán.

Y siento que eso está muy bueno. También, puta, como sorpresa hay varios covers. Está bien seccionado el show. Tiene sus partes, tiene sus momentos. El primer show que tratamos así como obra teatral. Como actos, digamos, y hay escenografía y todo.

Entonces queremos que sea un momento bacán.

¿Y canciones del disco anterior o no?

Sí, por cierto, hay que aclarar que este show no es el lanzamiento del disco nuevo todavía. Hay parte del disco pasado y más cosas. Entonces, lo que sí, no hay temas nuevos todavía, todavía no hay nada, pero hay cosas.

Se que esta es una pregunta que viene en un momento donde no ha pasado mucho tiempo del lanzamiento, pero no sé si ¿ya han pensado o se han sentado a conversar de qué es lo que viene? o ¿qué planean, viajar y presentar el disco, hacer un show más grande que el de ahora? 

Yo creo que lo más importante ahora es volvernos a encontrar en espacios que no tengan que ver con la música, con los chiquillos, juntarnos a compartir, como volvernos a encontrar en otros contextos y relajarnos un poco.

Porque creo que esto de la vorágine que fue grabar este disco fue súper intenso y creo que las cosas salen bien cuando uno se las toma con calma. Pero sobre este disco creo que si algo a lo mejor faltó fue la calma, porque las condiciones materiales no nos permitieron estar calmados.

Simplemente no era porque no quisiéramos, sino que porque el contexto te empuja y uno le hace caso al contexto y nuestro contexto es que faltaban las lucas y había que hacer maniobras y había que hacer malabares. Entonces nada, siento que ahora queda disfrutar entre nosotros, disfrutar con nuestra familia, disfrutar con la gente porque eso conversamos el otro día, nosotros hacemos música para la gente, entonces que la gente la cante, que la gente lo viva, que la gente llore, que la gente se enamore, se lo dedique, se lo tatúe, lo que sea, yo creo para eso hacemos música, porque cachai que de pronto eso también tiene su valor. Tiene un valor tremendo.

Bueno, de hecho vi dentro de todo el recibimiento que ha tenido, memes y qué sé yo, imágenes de fans, hay una persona que se tatuó la imagen de la portada. ¿Cómo se toman ustedes eso? ¿Cómo quedan después de ver eso?

La Javi estaba muy orgullosa, estábamos todos muy contentos, porque además la portada la hizo ella. Tremenda portada. Entonces está buenísimo, hay mucho cariño, hay un abrazo muy lindo de la gente hacia nosotros. Y es un gesto muy reconfortante porque como te decía, al final uno existe porque bueno, nosotros haríamos música con o sin gente, apañándonos, pero ahora no estamos haciendo música, estamos además conversando. Finalmente la música está dialogando con mucha otra gente que ni siquiera conocemos. Y si bien nunca había sido un atisbo de eso, esto ya es como mucho más allá, como que es mucha más gente que se siente convocada y que escucha y que se apasione.

De hecho me pasa que ahora hay mucha más gente como de otros círculos, como que a mí me ha pasado que de repente me saluda gente que están como en otros rollos, gente que estudia, no sé, medicina. Como gente seria, pero gente que a lo mejor no tiene una relación tan estrecha con el mundo de la cultura. Entonces está bueno, está bueno porque nada, se abren espacio y eso es lo importante.

Candelabro se presenta este 11 de octubre en el Aula Magna del Liceo Manuel de Salas. Desde las 18:00 horas se abren las puertas.