Entrevista a Rubio: “La escena latinoamericana está muy urbana, pero siguen existiendo los raros, la música de nicho”

En medio del aeropuerto, camino a grabar un video, la artista nacional Rubio —que hace poco se sumó a la escueta lista de chilenos que han grabado el pequeño formato acústico de la NPR, Tiny Desk— está en la cuenta regresiva para lanzar nuevo material que viene a abrir un aire distinto dentro de su música.

Durante su carrera se ha presentado en escenarios importantes como Lollapalooza Chile en las ediciones de 2018, 2019, 2022 y también estará en 2026. Además ha sido parte del Primavera Sound de Barcelona y del Festival Ceremonia en Ciudad de México.

Conciertos, nuevos estrenos y videos en camino fueron parte de lo que pudimos conversar con Fran Straube, el verdadero nombre detrás de una de las artistas, bateristas y frontwoman del indie pop que hoy llevan el nombre de Chile a otros territorios.

Primero Fran, muchísimas gracias. Entiendo la complejidad de estar de un lado para otro, así que bacán que podamos conversar. La primera pregunta que tengo es: ya pasó más de un mes desde que se lanzó tu Tiny Desk. ¿Cómo te sientes hoy después de ese estreno?

Rubio: Bien, contenta. Fue una linda experiencia. Siento que hay un antes y un después de eso, fue un gran desafío y un gran aprendizaje. Como que me siento más grande después de eso. Fue un momento bonito para la carrera de Rubio. Y llegó en un buen momento. El proyecto sigue creciendo; hay gente que recién lo está descubriendo gracias al Tiny, así que muy bacán todo eso.

Y en relación a eso, ¿cómo describirías tu proceso creativo? ¿Cómo ha sido tu experiencia en la creación musical?

Rubio: Uf… yo creo que siempre se me ha dado de forma muy espontánea. Desde chica hago música, desde los 11 años, así que ha sido un proceso muy lúdico, con harta intuición y no tanta teoría. Para mí la música es parte del día a día, es algo que tengo completamente integrado.

Siento que me falta teoría; me habría encantado haber sido más matea en eso. Pero siempre he funcionado desde la intuición, desde el gusto. Igual la tengo adentro, así que voy sin ella no más.

Y respecto al proceso creativo, ¿cómo lo haces? ¿Primero letras, después melodía, o al revés?

Rubio: Siempre va variando. Con este disco nuevo, que ya va a salir, parto mucho desde la guitarra, la melodía y la voz. Pero las canciones anteriores de Rubio nacían desde el ritmo, los sintes o algún acorde. Este disco quise hacerlo desde la guitarra y la voz, y después producir.

En cuanto a la escena musical chilena y latinoamericana, ¿cómo ves el pop hoy tanto en Chile como en el resto de la región?

Rubio: Bien… cada uno hace lo que quiere hacer. Pero algo que me ha pasado viviendo en México, un poco más arriba en el hemisferio norte, es que allá todavía existen las guitarras, los bajos eléctricos, las bandas. Y eso me encanta, porque a mí me encanta la banda, los pedales, lo tocado.

En Latinoamérica está todo más sintetizado, los conciertos muchas veces son una persona sola en el escenario, muy electrónicos. A mí eso también me gusta, pero me encanta lo otro.

Estar allá me reconectó con mi infancia. Me puse a aprender guitarra eléctrica, me devolvió una esperanza en las bandas. La escena latinoamericana está muy urbana, pero siguen existiendo los raros, la música de nicho. Como dijo Matías Aguayo, los festivales y los periodistas tienen que hacerse cargo de darle vitrina a esa gente, no solo a los gigantes.

Y con eso mismo, ¿te gustaría continuar en un formato más acústico como el Tiny Desk? ¿Quizás una gira así?

Rubio: En ese formato, sí… pero no tan exagerado con 12 músicos porque es muy caro. Me encantaría, pero es caro.

El disco nuevo ya cambió de formato. El anterior lo enfrenté casi como un dúo, muy electrónico, con sintes, baterías electrónicas, mucho midi.

Ahora está muy orgánico: en vivo somos cuatro. Tener bajo eléctrico en los ensayos me tiene fascinada, me da una adrenalina muy bacán. Tocar con banda es demasiado rico; tanta secuencia igual aburre.

Tú llevas harto tiempo viviendo en México. ¿Crees que Chile sigue al debe en comparación con países como México o España, que suelen ser más acogedores para desarrollarse musicalmente?

Rubio: Mira, Chile igual tiene una escena muy bacán e importante. Hay gente muy talentosa. Pero sí que hace falta darle espacio a esa gente rara o de nicho de la que hablábamos. No hay tantos espacios así. Siento, con todo respeto, que es un poco donde calienta el sol.

Muchos artistas se van porque esos países son más grandes, con más industria y más cabida para distintos estilos. A veces me siento más querida en México que en Chile, y eso es triste.

Sobre tu última canción, ¿cómo has sentido el recibimiento de tu público?

Rubio: Súper bien. El disco es muy orgánico, muy banda, y esa canción es una balada romántica setentera. Le ha ido súper bien, la gente ha conectado harto. La anterior, “Voy creciendo”, era más épica, muy indie.

Ahora el 21 de noviembre viene “Silencio”, que tiene un poco más del universo antiguo de Rubio, pero sigue siendo orgánica. Es más bailable, con una cosita dark. Creo que es la más dark del disco nuevo. En general, siento que este nuevo universo lo han recibido bien, y también está llegando a gente que antes no conectaba con Rubio.

¿Y sobre el próximo disco, qué nos puedes adelantar? ¿Qué sonidos o inspiraciones te guiaron?

Rubio: Me conecté mucho con mi infancia. Hay mucho de la niña interior, sané cosas familiares. Las letras me encantan, y los videos también van por ahí: infancia, adolescencia. Por eso partí con “Voy creciendo”, porque el disco habla de eso, de volver a tu niña.

Creo que es uno de los buenos discos de Rubio. Hice un buen disco, y que yo lo diga es raro, porque me cuesta decir que Rubio es bueno, pero este disco sí lo es.

¿Y qué se viene ahora? Nos contabas de otra canción, del disco… ¿alguna gira, volver a Chile?

Rubio: Sí. Ahora toco en Guatemala, después en un festival, luego en Acapulco, Nueva York… hartos conciertos. En Chile toco en enero en el MFS, y después en el Lola en Chile.

El 21 de noviembre sale el tercer single, “Silencio”, con un video que por primera vez dirijo yo junto a mi novia. Es nuestro primer video, y creo que quedó muy lindo para ser ópera prima. Estoy muy contenta. Harta pega, porque una ya está haciendo mil cosas, pero me encantó.

Ojalá sea el primero de muchos.

El disco sale en febrero. Abierta a movimientos, contenta. A principios de año estuve muy en la cueva creando, y ahora viene el momento de expansión. Eso es rico.