Mac DeMarco en Chile: Una generación que aprendió a quedarse

En un Teatro Caupolicán sold out y lleno de vida, Mac DeMarco demostró ser el gran referente del indie contemporáneo frente a un público completamente rendido ante sus canciones y el carisma que tanto lo define. La noche del 18 de abril fue marcada por una psicodelia inigualable y una cercanía entre el artista y su gente que evidenció lo pendiente que se tenía este reencuentro. Fue una gran fiesta de este llamado “jizz jazz” que reúne al indie rock con el pop y texturas inspiradas en el jazz.

Luego de su última visita al país hace 8 años, Mac DeMarco logró dejar una nueva huella en Chile agotando en tiempo récord dos fechas en el Teatro Caupolicán, presentando parte de su último trabajo de estudio “Guitar” además de esas canciones que han acompañado, a este punto, a toda una generación.

Dieron las 21 horas y la banda tomó sus lugares de manera puntual. Antes de iniciar con la música, Mac presentó brevemente a los encargados de hacer vibrar al Teatro. Guitarra, bajo, batería y teclados, nada más necesitó el músico para firmar un regreso a la altura de toda expectativa.

Suena “Shining”, pieza del álbum Guitar en donde el canto y la guitarra son protagonistas de un sonido más bien minimalista pero que en vivo, encuentra una naturaleza diferente —la banda sorprendió con una unificación sonora digna de aplausos, canción tras canción.

Enseguida fue el turno de “For the First Time”, el primero de una gran lista de clásicos que hicieron desatar la euforia del público chileno, enloquecidos por tener al frente a un referente de lo artístico y de la autosuficiencia. En momentos como este, el canto se tradujo como una liberación que tuvo años de espera, y Mac DeMarco se demostró consciente de aquello pidiéndole al público que cantaran lo más fuerte posible en reiteradas ocasiones.

La atmósfera generada dentro del Teatro Caupolicán no tuvo frenos. No hubo descanso entre la emoción y las risas que se escuchaban tras el elemento cómico que siempre ha caracterizado a Mac. Desde caminar con sus manos, hasta inventar interludios sacados directamente desde un cuento de terror, la cuota de comedia fue gratamente cumplida.

Durante la primera mitad y fracción del concierto, parecía haber una bomba emocional y corporal que logró explotar apenas empieza a sonar “Freaking Out the Neighborhood”, momento que fue, sin dudas, la cima alcanzada por la energía del público en donde la cancha saltaba al unísono.

El repertorio tuvo momentos encantadores, como la canción “20191009 I Like Her” que hizo encender las luces de todos los celulares presentes dentro del Teatro Caupolicán. Fue luego de una hora y media, que la encargada de darle fin al encuentro fue “My Kind of Woman”, himno del amor y que hizo cantar a la totalidad de almas presentes. Fue una noche envuelta en emociones. Una noche basada en reconocer la madurez dentro de nuestro eterno adolescente interior.