Anoche Obituary volvió a demostrar en La Bodeguita de Nicanor por qué su nombre sigue pesando dentro del death metal. Con una amplificación al límite y una densidad que definieron a comienzos de los noventa, la banda convirtió el recinto en un bloque compacto de sonido. El espacio reducido jugó a favor. La cercanía hizo que la distorsión se sintiera física, que la batería golpeara directo al pecho y que la voz de John Tardy emergiera cruda, dejándonos varios minutos sordos después de que terminara el show.
Los teloneros Hades Inc cumplieron con un set intenso, preparando el terreno con un power/thrash directo, bien ejecutado y con buena respuesta del público local. Se notó la conexión con la escena penquista y el respeto por lo que significaba abrir para una banda fundamental del género.


La presentación en Concepción se dio en el marco de la celebración de los 35 años de Cause of Death, gira que también pasó por el Teatro Cariola tras un primer show en el Club Segundo Piso en Valparaíso. Con una trayectoria que los mantiene como referentes del death metal, la formación integrada por John Tardy en voz, Donald Tardy en batería, Trevor Peres y Kenny Andrews en guitarras, y Terry Butler en bajo demostró que su sonido sigue tan firme como en su origen.
“Infected”, “Body Bag”, “Dying” y “Cause of Death” estructuraron el núcleo del show. “Chopped in Half” y “Turned Inside Out” fueron recibidas como himnos. También hubo espacio para material posterior como “The Wrong Time” y para clásicos como “Slowly We Rot”, que cerró la noche con el público completamente entregado.


El cierre dejó en claro que en Concepción hay una base sólida para este tipo de visitas. El público respondió con energía constante, mosh y cabeceos sincronizados hasta el último riff. Se siente una escena activa, comprometida, donde el metal convive con otras vertientes pesadas y mantiene una convocatoria real. Obituary en Concepción fue una confirmación de que el sur sigue siendo territorio fértil para el metal pesado y las guitarras saturadas.


