Cuando Pulp lanzó el disco en 1998, la banda ya había dejado de ser ese grupo outsider de Sheffield que observaba el mundo desde la esquina. Different Class los había convertido en estrellas y justamente ahí comienza el conflicto que atraviesa el disco. Jarvis ya no escribía sobre mirar la fiesta desde afuera; ahora estaba dentro de ella y descubría que tampoco pertenecía ahí.
Desde los primeros segundos de “The Fear”, cuando Jarvis dice “This is the sound of loneliness turned up to ten”, te inunda una sensación de ansiedad por todo el cuerpo. Todo acá parece derrumbarse lentamente sobre sí mismo. Pero no sé habla de un sonido real. Es una imagen. Jarvis está diciendo que todo en el disco está amplificado emocionalmente: la ansiedad, el vacío, el miedo, la desconexión.

La canción “This Is Hardcore” probablemente sea el mejor ejemplo. Jarvis toma el imaginario del sexo, la fama y el deseo y lo transforma en algo frío, rutinario, casi triste. “Oh, that goes in there, and that goes in there, and then it’s over”, canta con una mezcla de ironía y cansancio, como si estuviera viendo toda la maquinaria del placer funcionando delante suyo sin sentir absolutamente nada. Todo sigue viéndose elegante —las cuerdas, los arreglos, la teatralidad— pero debajo de esa superficie el disco parece completamente consumido.
Y ahí aparece lo más interesante de Jarvis Cocker como figura. Siempre fue más observador que protagonista. Sus canciones hablaban de la vergüenza, del deseo y la frustración. Nunca tuvo la actitud de un rockstar. Incluso cuando Pulp se convirtió en una de las bandas más grandes de Inglaterra, Jarvis seguía transmitiendo cierta incomodidad, como alguien demasiado consciente de sí mismo como para entregarse por completo a la fantasía del britpop.

El This Is Hardcore entiende que la juventud y las fiestas no duran para siempre, y todo el disco gira alrededor de esa idea. Y lo más extraño es que, siendo probablemente el disco más oscuro de la banda, también terminó siendo el más hermoso. Eso aparece muy claro en canciones como “TV Movie”, “Dishes”, “Like A Friend” o “A Little Soul”, donde Pulp mezcla la vulnerabilidad y la melancolía con arreglos elegantes y una sensibilidad mucho más íntima de lo que parecía mostrar el disco a primera vista.

