Ruidograma 2025: distorsión y catarsis con A Place To Bury Strangers en Matucana 100

Text por Josefa Chandía
Fotos por Sebastian López


Ruidograma sacudió Matucana 100 con una noche cargada de distorsión, música nacional y el ruido inconfundible de A Place To Bury Strangers.

El pasado 12 de septiembre, Ruidograma tomó Matucana 100 para ofrecer una jornada marcada por la energía de la música chilena y la esperada presentación de la banda neoyorquina de noise rock A Place To Bury Strangers.

Organizado por En Órbita, el festival reunió a una diversa selección de proyectos nacionales. Entre ellos destacaron: Asia Menor, agrupación indie-rock del sello Fisura; Adelaida, referente del shoegaze chileno; Talismán, trío de psicodelia experimental; Dios Está Con Nosotros, con su potente jazz rock; Laktik, dúo synth-pop; Los Lolos de Chile, con su mezcla de lo-fi y garage; y Magia Blanca, colectivo de siete músicos que fusiona afrodelia, trip-hop y jazz funk.

Desde temprano se respiraba una atmósfera cargada de electricidad. Además de los shows en vivo, el festival incluyó una feria de sellos independientes, publicaciones y editoriales como Poxi Records, Moldavia Records, Hotel Records, Algorecords, BYM Records, Club de Fans, Grieta Label y Amalgama Lab. También destacaba un stand con pedales de Death By Audio, marca creada por el mismo Oliver Ackermann, vocalista de APTBS.

Entre las propuestas chilenas, Adelaida volvió a dejar claro por qué es uno de los nombres esenciales del shoegaze y grunge latinoamericano. Con un show potente y envolvente, comenzaron con su ya clásico Columpio y mantuvieron la energía al borde durante toda la presentación. Hacia el final, sorprendieron con una canción inédita, sin estrenar, regalando al público un momento exclusivo. Sus guitarras, que combinan lo etéreo con lo abrasivo, brillaron en una puesta en escena impecable.

Desde Temuco, Asia Menor aportó una propuesta instrumental única, con sonidos frescos que ya resuenan en distintos rincones del país. Su presencia confirmó que están atravesando un gran momento y que vale la pena verlos en vivo para apreciar completamente su intensidad y mezcla de estilos.

El gran cierre vino con A Place To Bury Strangers, quienes transformaron el teatro en un perfecto espacio de catarsis sonora. Desde el primer minuto, la conexión con el público fue clara. Ackermann rompió el hielo preguntando si alguien era fan de los Beastie Boys, para luego encender los ánimos con una versión de (You Gotta) Fight for Your Right (To Party!).

Lo que siguió fue una descarga de ruido, luz y caos perfectamente ejecutado. Con su más reciente disco«Synthesizer» (2024) como parte del repertorio, el trío convirtió Matucana 100 en un epicentro de distorsión y libertad. Uno de los momentos más intensos ocurrió cuando bajaron del escenario para tocar directamente en el piso, frente a las butacas, difuminado los límites entre artista y audiencia. El público respondió con la misma fuerza, cerrando una jornada vibrante e inolvidable para los fanáticos del sonido más crudo y visceral.

Ruidograma no solo ofreció un espacio esencial para la música alternativa chilena, también trajo a la capital a una banda que encarna la esencia más real del noise rock. Un evento que deja marca y que se espera vuelva con aún más fuerza  en futuras ediciones.