The Cardigans en Chile: Madurez, nostalgia y una noche a la altura de su legado

The Cardigans volvió a enamorar al público nacional tras casi siete años desde su último show en el país. La banda sueca se reencontró con Chile la noche de ayer 10 de febrero en el Teatro Caupolicán, firmando una jornada que, para muchos, se convirtió en el soundtrack perfecto en la antesala del Día de los Enamorados.

La cita comenzó puntual, con un acertado teloneo a cargo de la banda nacional Denver. A punta de clásicos, el dúo logró apropiarse de la previa y construir un protagonismo que, por momentos, hacía olvidar que no eran el número principal de la noche.

Con el ambiente ya encendido, The Cardigans salió a escena para reclamar su lugar. Bastaron los primeros acordes y la aparición de Nina Persson para confirmar que la espera había valido la pena. El arranque con “Your New Cuckoo” marcó el tono de un show que transitó por las distintas etapas del grupo. Con una voz más madura, pero intacta en sensualidad y control, Persson condujo un recorrido que incluso evocó —de manera sutil— la etapa en que la banda decidió “matar” a la chica pop, giro estético que definió buena parte de su identidad posterior.

El set avanzó desde una primera sección más suave y romántica hasta alcanzar uno de los puntos más altos con “Lovefool”, presentada en una clave más rosada y dreamy, desatando la euforia colectiva. Tras ese peak pop, el repertorio viró hacia la energía indie rock de la era Gran Turismo, para cerrar, como era previsible, con “My Favourite Game”, himno inevitable y uno de los momentos más intensos de la noche.

La conexión con el público chileno también tuvo espacio para gestos emotivos. El más significativo fue el tributo a Violeta Parra con una versión de “Gracias a la Vida”, canción que ya habían interpretado anteriormente y que esta vez adaptaron en parte al sueco. A ello se sumó el ya habitual cover de “Iron Man” de Black Sabbath, guiño que activó a la facción más rockera del Caupolicán.

Fue una noche que recorrió las múltiples facetas de una banda que creció junto a su audiencia y que, con el paso de los años, supo ampliar su propuesta para desmarcarse definitivamente de la etiqueta de simple fenómeno pop adolescente.