Bôa y el poder de las canciones pequeñas: Un debut esperado en Chile

Bôa, la banda británica de rock alternativo, llega por primera vez a Chile el próximo 21 de noviembre para dar un show en el Teatro Coliseo.

La llegada de Bôa a Chile marca un momento especial para quienes han seguido su camino desde los años 90 y también para quienes recientemente los conocieron gracias a su canción viral “Duvet”. Más que una banda de un solo gran éxito, Bôa es un proyecto con una identidad sonora introspectiva y emocional, con la honesta voz de Jasmine Rodgers, que te invita a conectar con toda su discografía.

Bôa tiene una historia única. Formados en 1993, la banda lanzó dos álbumes exitosos, “Get There” y “Twilight”, antes de separarse a mediados de los 2000 y no dejar mucho rastro.

Nacieron con una mezcla variada de influencias, desde el rock alternativo hasta el trip-hop británico, el dream pop y más. Sus primeros trabajos tenían un aire más experimental, pero rápidamente encontraron su mezcla perfecta, con canciones que se enfocan principalmente en intimidad y vulnerabilidad, con música que parecía sencilla pero aún así destacaba en sus detalles y capas de sonido, y claramente, con emociones que se iban revelando canción tras canción.

Aunque “Duvet” es su canción más reconocida y viral, por ser el opening del anime noventero Serial Experiments Lain, la banda tiene un catálogo mucho más profundo. 

Su primer disco, The Race of a Thousand Camels (1998), más conocido como Twilight, se convirtió con los años en un álbum de culto, con una vibra melancólica y atmosférica, donde destacan temas como “Deeply”, “Elephant”, “Scoring”y “Twilight”. Canciones introspectivas, que generan un fuerte sentimiento de nostalgia pero también de calma, Son temas que muestran la esencia real de Bôa. Desde el inicio de este álbum se siente la vulnerabilidad lírica y vocal, y la sencillez de los instrumentos, funciona perfectamente.

Dentro de su repertorio también hay canciones ocultas que merecen más atención. “One Day” es un ejemplo perfecto de ese lado acústico y crudo de la banda, apoderada por la voz del guitarrista Steve Rodgers; o “For Jasmine” que es una de las interpretaciones vocales más emotivas de Jasmine Rodgers, en la que reflexiona sobre el crecimiento personal y colectivo y sobre mantener vivo el aprendizaje durante todos los procesos de la vida; y “Rain” que habla sobre una metáfora entre la lluvia y el suicidio, donde repite la línea “suicide is rain in pain”, y finalmente “Rain” que utiliza la lluvia como una metáfora del suicidio, repitiendo la línea “suicide is rain in pain”. Sin duda, la canción más cargada emocionalmente de “Twilight”. No es de esas pistas que suelen aparecer en las playlists o recomendaciones, pero justamente por eso revela facetas nuevas de su música y de su esencia artística.

Bôa volvió en 2024 con Whiplash, su primer álbum en 20 años, un disco que marca una nueva etapa de la banda sin perder su raíz. Aquí la banda se muestra más madura, con un sonido pulido. Destacan “Walk With Me”, “Beautiful & Broken”, “Frozen” y “Whiplash”, una pieza intensa que refleja el proceso personal y creativo detrás del álbum. Es un regreso que no se apoya en la nostalgia, sino que ofrece algo completamente actual.

La visita de Bôa a Chile tiene algo de reencuentro y descubrimiento al mismo tiempo. Para quienes los seguían desde la época de Lain, es una oportunidad única de escuchar en vivo esas recordadas canciones. Para quienes los conocen hace poco, es un primer acercamiento a una banda que sin duda entregará toda esa vibra de los noventas y su sello actual en el escenario. En ambos casos, el concierto promete una experiencia íntima, emocional y profundamente honesta.