Lo Que No Se Dijo: La película chilena que a través de la comedia nos muestra el momento exacto en que llegaron los celulares al sur de Chile

El cine retrata el momento exacto en que arruinamos los paisajes del sur de Chile con antenas móviles

Esta es la era en que estamos más conectados y en la que nos sentimos más solos. La cotidianeidad nos invita a dar por sentado muchas cosas que nos afectan más de lo que parece. Algunos años atrás, esto no era un problema porque no necesitábamos la inmediatez.

Este tema es el principal en el nuevo estreno del cine chileno, Lo Que No Se Dijo es una película  de Ricardo Valenzuela que, ambientada en 1994, lleva la telefonía móvil al sur de Chile. Entre parcelas y cruzando ríos, Margarita y Cucho tendrán que aplicar toda su creatividad para lograr cautivar a los campesinos con la tecnología que resuelve algo que parece que aún no les interesa.

En la actualidad, todos tenemos celulares, incluso nuestros tíos y abuelos, es más, algunos de ellos tienen más de uno, ya sea para emprendimientos o simplemente para no elegir solo una compañía móvil, pero ¿nos hace sentir más cerca? 

Con un clima adverso y crudo, problemas familiares de los posibles clientes y un poco de drama personal, estos vendedores se aferran a su trabajo porque es una oportunidad que responde a la necesidad de contribuir a sus hogares, tal como lo hacemos todos, la vida sigue muy cara.

El cine chileno se enfoca en historias regionales

Acá vemos nuevamente la elección de una localidad alejada de Santiago y sus alrededores para conocer otro tipo de narrativas en Chile. El entorno de Margarita es precario, ella es la única que trabaja para mantener su hogar, donde vive su hija y también su madre. 

Similar a este retrato, la película Denominación de Origen llevó a más de 100 mil chilenos al cine atraídos con el enfoque local, y en el extranjero, lo logró el estreno de La Misteriosa Mirada del Flamenco, que triunfó en Cannes. 

Lo que está ocurriendo en la cartelera nacional es que al fin cambió el foco y las salas de cine se llenan porque todos queremos sentirnos representados y de igual manera queremos ver personajes que nos hagan pensar en nuestros familiares, alguna tía que participa de iniciativas sociales o algún abuelo que simplemente es feliz en el campo.

Más desconectados que nunca

A pesar de todo lo mencionado, este estreno nos invita a cuestionar cómo y cuánto nos comunicamos, quizás es mucho, incluso estando lejos. Nuestro problema principal parece estar en que no sabemos cómo hacerlo de forma efectiva, y entre tradiciones y costumbres podemos percibir que es lo que se nos está quedando afuera del diálogo o incluso un pendiente que necesitamos comunicar de forma urgente.